Somos responsables de nuestra salud y equilibrio mental; y nos incumbe a nosotros mismo él adaptarnos mejor para sobrevivir con éxito en una sociedad en plena transformación. Debemos adecuarnos, actuando sobre nosotros mismos, y en especial, sobre nuestra manera de interpretar lo que nos ocurre. El vivir se transforma así en permanente aprendizaje que nos impulsa a redefinir cada día nuestros puntos de vista respecto del mundo que nos rodea y las personas con quienes compartimos este ámbito